domingo, octubre 01, 2006

Sobre los traspasos y las traducciones

Hoy he estado leyendo y dándole vueltas a una serie de ideas. Particularmente en torno a los requerimientos necesarios para ver las cosas más allá de como se suelen ver. Pensaba en la tesis, donde me enviaron a leer todo lo que yo pensaba que no tendría que leer jamás. Al mismo tiempo, me detuve –para ser más sincero debería decir que me vi obligado- en un texto de un francés, Bruno Latour, el cual dentro de un intrincado lenguaje (podría parecer irónico después de lo del lunes pasado), intenta mostrar el traspaso de ideas y mensajes (procesos comunicativos en torno a “espacios de dominación”). Traducción de declaraciones las llama él. A través de ellas la unión entre tecnologías y ¿subjetividades? Me vine al pc después de terminar, y llegué, dando vueltas por ahí a este blog. De ocioso se me ocurrió ir a ver el primer mensaje que escribí y me pareció que tenía muchísimo que ver con lo que había estado leyendo. Decía así:

Cuando uno comprende eso de intoxicarse con la locura y enamorarse de la tristeza, es porque simplemente lo consiguió traducir, las llevó a un momento previo a que las cosas fueran, porque son en su idioma, entonces uno las construyó nuevamente, pero no son lo mismo que fueron, nunca lo serán... si esto es así para qué cantan, para qué entendemos.
Es más fácil sonar y dejar sonando... porque ahí son sin que uno tenga que dejar de ser para que sean... filo, ni yo lo tengo tan claro.

“Intoxicated with the madness, I’m in love with my sadness”. A eso hacía referencia cuando escribí la frase, a la tortuosa observación de Billy Corgan en Zero. Ahora me doy cuenta de una pregunta complementaria. En la que había escrito pensaba en la reconstrucción propia de los mensajes comunicados y seleccionados como tales. Puedo incluir ahora, después de Latour, el cómo influye en ello la fuerza de las guitarras del señor Corgan, o su delineador de ojos, o la clásica camiseta negra con el ZERO en el pecho y el SP encerrado en un corazón por detrás… Creo que por ahí se amplía la visión. La pregunta es ahora ¿cómo lo retraduzco… o debería ser re-retraduzco?

The Smiths – Bigmouth Strikes Again

2 Comments:

Blogger Julieta said...

“Cuando uno comprende eso de intoxicarse con la locura y enamorarse de la tristeza, es porque simplemente lo consiguió traducir.”

Considerando la falta de pulcritud, y el lenguaje preciso de un comunicado diáfano o – y lo más probable es que sea así- la falta de vocabulario aquí –yo- presente, agradezco el acercamiento del primer episodio de este blog.

Debo decir que si bien no tengo idea quien es Billy Corgan, Latour, y no entiendo como es de costumbre, lo que la gente* dice, probablemente será mas sano intoxicarse de locura a que hacerlo por comer el completo (otros le llaman “hot-dog”) indebido.

La cita aquella, en cuanto a retórica me suena deliciosa, pero definitivamente hay que intoxicarse de C.O.R.D.U.R.A, lamentablemente la locura es patología de uno pocos afortunados, el resto de los mortales no nacimos para entender el delirio.

Enamorarse de la tristeza…mmm “ La dialéctica cabros! ” (M. Redoles)

Creo que lo único que queda por traducir son los códigos de tú tesis, el resto, pura retórica, y bueno pulcritud, “diafanismos”, egos, alter, lenguajes intrincados, y cosas en tu estilo ¿no?. Por que definitivamente mi lenguaje no llegará a la pulcritud de la adorable, estimada, y prestigiosa academia que tanto estiman los “humildes” estudiantes de sociología, ja.

Éxito!.-


* Gente: Personas que no son como uno.

8:46 p. m.

 
Blogger citizen_insane said...

Me imagino q si hay miles de personas q no saben quien es Billy Corgan deben haber cientos de miles q no saben quien es James Iha...

3:05 p. m.

 

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